He decidido crear un espacio para que toda mujer se aventure y descienda hacia el encuentro y despertar de una nueva conciencia femenina.
Me comprometo a Ser Mujer
Mujeres: La “diosa” que sostiene el principio femenino que habitamos nos recuerda a cada instante reconocernos en el espejo de la luna, sus ciclos vitales, que gobierna las mareas de nuestro cuerpo y de nuestra psiquis.
Este flujo constante es el modo de peregrinaje que asume el femenino encarnado.
Cuando no acompañamos este movimiento permanente y nos detenemos en una resistencia temerosa restringiendo el fluir natural de la energía de nuestro ser, necesariamente tenemos que usar combustible para contrarrestar esta corriente de vida.
La desvitalisación, el agobio, la opacidad, el resecamiento de las ilusiones, la desesperanza, la tristeza... son los intrusos que invaden y socavan nuestra psiquis salvaje creadora y vivificante.
Este flujo constante es el modo de peregrinaje que asume el femenino encarnado.
Aceptar en un cálido abrazo nuestra naturaleza lunar es un acto de conciencia y es, sin lugar a dudas, muestra brújula y protección durante el camino.
Cuando no acompañamos este movimiento permanente y nos detenemos en una resistencia temerosa restringiendo el fluir natural de la energía de nuestro ser, necesariamente tenemos que usar combustible para contrarrestar esta corriente de vida.
La desvitalisación, el agobio, la opacidad, el resecamiento de las ilusiones, la desesperanza, la tristeza... son los intrusos que invaden y socavan nuestra psiquis salvaje creadora y vivificante.
Honrando la energía femenina
mercoledì 10 dicembre 2014
domenica 7 dicembre 2014
venerdì 5 dicembre 2014
PLEGARIA DEL ALMA
Es la noche de un nuevo año cuando Hécate despierta con ternura mi alma para que sueñe el sueño de su anhelo. Promete ser su guía en el viaje hacia los mundos más allá de las estrellas, en las regiones profundas de brillante luz, hogar de las diosas.Diosa de la Noche que guías mi viaje hacia los cielos, toma mi mano y acércame al lugar donde plantar mi sueño; ahí donde el rocío suave de la luna pueda nutrirlo y alentarlo a germinar; ahí donde mi semilla sea acunada por los mágicos sonidos que nacen de la dulce brisa de la quietud.
Tú que indicas el camino a las almas navegantes despiértame a la certeza del poder de la Gran Diosa. Enséñame a usar la espada del Amor. Inunda mi alma toda de la energía de la sacerdotisa que mora en mi Ser profundo permitiendo que se expanda y vuele y se manifieste y descienda al amanecer.
Guíala hasta la salida del Sol, mantén mi despertar frente a la luminosidad del día para que pueda seguir reconociendo su presencia mientras el mundo me toca y me sacude con sus fuertes energías.Haz que mi regreso al mundo sea tan suave para permitir a mi alma sentirse confortada y sostenida.
Que mis pasos sean guiados por la luz que el alma encendió en su visita al hogar.
Diosa de la Noche me encuentro contigo y me dejo llevar. Recuérdame que soy tu hija cuando abra mis ojos para empezar el nuevo día, un día santo que nacerá después de visitar tu templo.
Diosa del Amor cuida de mis pensamientos cuando retorne del viaje.
Alienta mi alabanza frente a los desafíos y sostiene mi fuerza, mi fe y mi esperanza en esa semilla que con toda confianza deposité en tu seno.
Que cuando mis pies toquen la tierra y mis ojos vean nuevamente al mundo siga sintiendo con fuerza y claridad la energía de la Diosa.
Madre de la Noche que mi sueño germine y se expanda en esta Tierra. Amén
Lic. Annamaria Saracco
"La luz no viene mediante un golpear incesante en la oscuridad. Toda nuestra rabia, toda nuestra amargura, todos nuestros miedos son piedras de paso que nos llevan hacia la luz a través de la oscuridad. Pero se trata simplemente de piedras de paso. Sólo desde una clara visión de la unidad, una experiencia de genuino amor, podemos vivir nuestra propia verdad. Tanto si esta experiencia nos llega gracias a otro ser humano o a través de una solitaria conexión con la divinidad, ésta es la experiencia que ilumina nuestras vidas."
"La luz no viene mediante un golpear incesante en la oscuridad. Toda nuestra rabia, toda nuestra amargura, todos nuestros miedos son piedras de paso que nos llevan hacia la luz a través de la oscuridad. Pero se trata simplemente de piedras de paso. Sólo desde una clara visión de la unidad, una experiencia de genuino amor, podemos vivir nuestra propia verdad. Tanto si esta experiencia nos llega gracias a otro ser humano o a través de una solitaria conexión con la divinidad, ésta es la experiencia que ilumina nuestras vidas."
Marion Woodman
Clarissa Pinkola Estés
Plegaria de gratitud
Para todas las mujeres maduras y sagaces que están aprendiendo cuando es el momento justo para decir su verdad y no callar, o callar cuando el silencio es más fuerte que las palabras.
Para todas las mujeres que están llegando a la madurez, que están aprendiendo a
ser gentiles cuando sería más fácil ser crueles ... que saben poder herir cuando la situación lo reclama, con un corte neto y preciso ... que se están ejercitando a decir toda la verdad con toda piedad. Para todas aquellas que violan las convenciones y estrechan la mano de los extranjeros
saludándolos como si los hubieran visto crecer y los conocieran desde siempre ... para todas aquellas que están aprendiendo a sacudir los huesos, remover las aguas, y la cama, pero también a aplacar la tempestad ... para aquellas que custodian el aceite de las lámparas, que mantienen la calma en la vida cotidiana ... para aquellas que perpetúan los rituales, que recuerdan como encender el fuego con un simple hilo y un sílice ... para aquellas que recitan las antiguas plegarias, que recuerdan los símbolos, las formas, las palabras, las melodías, las danzas, y aquello que los ritos, en otro tiempo, buscaban aplacar .... para aquellas que bendicen con frecuencia y con gusto a los demás ... para aquellas mujeres maduras que no tienen miedo, o que si lo tienen, deciden de todos modos de accionar con determinación ...
Por ellas...
que tengan una larga vida,
en fuerza y en salud
desplegando todas las velas de su inmenso espíritu.
Extraído del libro: La danza delle grandi madri
Traducción : Annamaria Saracco
Clarissa Pinkola Estés . El jardinero fiel (traducción)
... Estoy segura que en cada lugar no cultivado una nueva vida espera renacer.
Y, es aún más sorprendente que la nueva vida vendrá, nos guste o no. Uno puede tratar siempre de erradicarla, pero volverá nuevamente a arraigarse.
Nuevas semillas serán transportadas por el viento,y seguirán llegando, y brindarán muchas oportunidades para un cambio del corazón, un retorno al corazón, una reparación del corazón, y para la elección de la vida, de ésto estoy segura.
QUE ES AQUELLO QUE NUNCA PUEDE MORIR?
ES ESTA FUERZA DE CONFIANZA
QUE NACE DENTRO NUESTRO,
AQUELLA QUE ES MÁS GRANDE QUE NOSOTROS MISMOS
QUE LLAMA NUEVAS SEMILLAS A LOS LUGARES ABIERTOS,
GOLPEADOS Y ÁRIDOS, PARA QUE PUEDAN NUEVAMENTE
SER SEMBRADOS.
Y ES JUSTAMENTE ESTA FUERZA,
EN SU OBSTINACIÓN,
EN SU LEALTAD HACIA NOSOTROS,
EN SU AMOR POR NOSOTROS, EN SUS MODOS
POR LO MÁS MISTERIOSO, QUE ES MUCHO
MÁS GRANDE, MUCHO MÁS MAJESTUOSA,
MUCHO MÁS ANTIGUA QUE CUALQUIER
OTRA COSA HASTA ESTE MOMENTO.
Traducción del italiano:
Y, es aún más sorprendente que la nueva vida vendrá, nos guste o no. Uno puede tratar siempre de erradicarla, pero volverá nuevamente a arraigarse.
Nuevas semillas serán transportadas por el viento,y seguirán llegando, y brindarán muchas oportunidades para un cambio del corazón, un retorno al corazón, una reparación del corazón, y para la elección de la vida, de ésto estoy segura.
ES ESTA FUERZA DE CONFIANZA
QUE NACE DENTRO NUESTRO,
AQUELLA QUE ES MÁS GRANDE QUE NOSOTROS MISMOS
QUE LLAMA NUEVAS SEMILLAS A LOS LUGARES ABIERTOS,
GOLPEADOS Y ÁRIDOS, PARA QUE PUEDAN NUEVAMENTE
SER SEMBRADOS.
Y ES JUSTAMENTE ESTA FUERZA,
EN SU OBSTINACIÓN,
EN SU LEALTAD HACIA NOSOTROS,
EN SU AMOR POR NOSOTROS, EN SUS MODOS
POR LO MÁS MISTERIOSO, QUE ES MUCHO
MÁS GRANDE, MUCHO MÁS MAJESTUOSA,
MUCHO MÁS ANTIGUA QUE CUALQUIER
OTRA COSA HASTA ESTE MOMENTO.
Traducción del italiano:
domenica 23 novembre 2014
historia de mujeres salvajes
Clarissa Pinkola Estés
... Que puedas siempre recordar de estar de parte del alma si es perspicacia y fuerza que deseas,... y de estar de parte del espíritu si tienes necesidad de energía y determinación para accionar por cuenta propia, y para el mundo,
...y si quieres sabiduría, que puedas siempre unir en matrimonio alma y espíritu, o acción y pasión, unir audacia y sabiduría, desposar energía y profundidad ... e invitar a todos los aspectos de la psiquis al hierosgamos, el matrimonio sagrado.
... Que seas, por lo tanto, empapada de alma y de espíritu, querida hija.
... Que puedas entonces elegir aquello que vuelve tu corazón, tu mente y tu vida más grande y no más pequeña,
... que puedas acoger aquello que vuelve tu corazón, tu mente y tu vida más profunda y no más estéril,
... que puedas elegir lo que te invita a danzar y a no seguir arrastrandote,o a holgazanear frente al paso del tiempo.
Alma y espíritu tienen un óptimo instinto. Usalo.Alma y espíritu tienen grandes dones del corazón. Sácalos a la luz.
Alma y espìritu tienen la capacidad de ver muy lejos, remar fuerte y sanar discretamente bien. Usa estas potencialidades.
Desde siempre te espera, en tu selva interior, una grandisima gran mujer sentada a un grandisimo gran fuego. A pesar de que atravieses la oscuridad que aniquila para crear diamantes o el desierto que te desnuda pero te sostiene con su agua escondida, a pesar de que debas desnudarte en el río para ser alzada de sus rapidos por manos invisibles ... a pesar de cualquier lucha ... la grandisima gran mujer con todo su espíritu te espera, y pacientemente envia mensajes a tu psiquis a través del sistema de raíces en todas las formas posibles.Ésta es su tarea, la más grande entre las grandes. Y tu grandísima gran tarea es encontrarla y tenerla contigo para siempre.
Según algunos las bendiciones son solo palabras. Pero hija mia, por tu esperanza, tu capacidad de amar, tu deseo de alma y espíritu, tu tarea creativa, tu interés y tu curiosidad de vivir plenamente la vida, esta bendición para ti no está hecha solo de palabras. Esta bendición es una PROFECIA.
" CUANDO UNA VIVE PLENAMENTE
ASÍ SE COMPORTAN TAMBIEN LOS OTROS"
Extraído de :Storie di donne selvagge. Antologia. Clarissa Pinkola Estés
Traducción del italiano
venerdì 21 novembre 2014
Byron Katie
Cuando empieces a aceptar tus pensamientos con comprensión, el cuerpo sigue. Comienza a moverse por sí mismo, por lo que no debes hacer nada.
El trabajo consiste en observar nuestros pensamientos, no en cambiarlos. Si trabajamos en nuestros pensamientos la acción deviene en modo natural.
Hacer el trabajo es sólo la mitad del proceso, la otra mitad ocurre cuando la comprensión toma vida.
La realización de uno mismo es la cosa más dulce.Nos muestra que somos plenamente responsables de nosotros y en esta verdad encontramos la libertad.
Me gusta ser libre y moverme en el mundo sin miedo, ira o tristeza, lista para encontrarme con alguien o alguna cosa, en algún lugar, en cualquier momento, con los brazos y el corazón bien abiertos. La vida me mostrará aquello que todavía no he derrotado.
No veo la hora de encontrarlo. Es siempre un comienzo.
Extraído: "Amar aquello que es ".
venerdì 31 ottobre 2014
Marion Woodman - Crisálida
Un día, estaba jugando con mi pipa de mazorca de maíz con la
que hacía burbujas mientras ayudaba a mi padre en el jardín. Me gustaba
ayudarle porque él comprendía a los insectos y a las flores, y sabía de dónde
venía el viento.
Descubrí una especie de protuberancia pegada a una rama,
papá me explicó que la Oruga se había hecho crisálida, y me propuso que la lleváramos
a casa y la fijásemos en la cortina de la cocina.
Algún día, de ese
bulto iba a surgir una mariposa.
Ya había visto cosas mágicas en el jardín de papá, pero esto
superaba incluso mi imaginación. De todos modos, con mucho cuidado, la fijamos con dos alfileres en la cortina y todas las mañanas bajaba
corriendo las escaleras con mi muñeca y mi pipa para mostrarles la mariposa.
¡Pero la mariposa no aparecía!
Papá me decía que
tenía que tener paciencia. Las crisálidas parecen muertas, pero dentro de ellas
se van produciendo cambios extraordinarios.
La vida de una oruga es muy distinta de la vida de una
mariposa y necesitan cuerpos diferentes.
Una oruga sólo mastica hojas; la
mariposa bebe néctar.
La oruga es asexuada, casi ciega y tiene que arrastrarse por
la tierra; la mariposa pone huevos, y puede ver y volar.
La mayoría de los
órganos de la oruga se disuelven y el líquido que queda ayuda a que crezcan las
alas, los ojos, el cerebro y los diminutos músculos de la mariposa que se va
desarrollando.
Pero todo el proceso es muy difícil, tan difícil que la
criatura no puede hacer nada más en esa etapa. Tiene que quedarse dentro de su
capullo protector.
Yo seguía esperando
que esa oruga perezosa y glotona se transformara en una delicada mariposa, pero
para mis adentros había llegado a la conclusión de que papá se había
equivocado.
Años más tarde descubrí que la mariposa es un símbolo del
alma del ser humano.
También descubrí que, apenas sale del capullo, la mariposa
deja caer una gota de excremento que se ha ido acumulando. Generalmente es una gota
roja y, a veces, la mariposa la deja caer en su vuelo. Es así que un conjunto
de mariposas pude producir una verdadera lluvia de sangre, fenómeno que
despertaba terror y recelo en las antiguas culturas y que en algunos casos daba
lugar a verdaderas masacres.
Simbólicamente, para liberar a nuestra mariposa también
tenemos que sacrificar una gota de sangre, dejar el pasado atrás y mirar hacia
el futuro.
La delicada transformación que se produce en la crisálida es
una transformación crepuscular entre el pasado y el futuro. Una parte de
nosotros sigue mirando hacia atrás, añorando la magia de lo perdido; otra se
alegra de despedirse de nuestro pasado caótico; otra observa hacia delante con
todo el valor que logra reunir; otra se entusiasma ante las posibilidades de
cambio; otra se queda inmóvil, sin atreverse a mirar en ninguna dirección.
Quienes aceptan conscientemente a la crisálida, ya sea en el
psicoanálisis o en su vida diaria, aceptan la paradoja de la vida y la muerte,
una paradoja que adopta distintas formas en cada nueva espiral de crecimiento.
lunedì 22 settembre 2014
giovedì 18 settembre 2014
Marion Woodman
¿Por qué sentimos tanto temor ante el cambio? ¿Por qué, cuando estamos tan ansiosos por cambiar, nos desesperamos aún más cuando empieza a producirse una transformación? ¿Por qué perdemos nuestra fe infantil en el crecimiento? ¿Por qué nos aferramos a nuestros antiguos lazos en lugar de abrirnos a nuevas posibilidades, al mundo desconocido de nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestra alma?
Plantamos grandes bulbos de amarilis. Los regamos, dejamos que les dé la luz del sol, vemos como aparece el primer brote verde, el tallo que se apresura a crecer, las yemas, y luego admiramos las hermosas flores acampanadas que ofrecen un aleluya a la nieve del jardín.
¿Por qué tenemos que tener más fe en un bulbo de amarilis que en nosotros mismos? ¿Será porque sabemos que la amarilis va creciendo guiada por una ley interior, una ley con la que ya hemos perdido contacto?
Si nos damos tiempo para escuchar a la amarilis, podemos vibrar con su silencio. Podemos sentir su eterna quietud. Podemos llegar al fondo del misterio. Y en ese lugar, el lugar de la Diosa, podemos aceptar el nacimiento y la muerte. La bellísima flor va a morir algún día, pero si permitimos que el bulbo repose y lo dejamos en la oscuridad, el próximo año surgirá otra flor.
mercoledì 17 settembre 2014
Chiristine Downing
Alimentarse sólo con imágenes masculinas de lo divino es estar mal nutrido.
Tenemos hambre de imágenes que reconozcan la sacralidad de lo Femenino y la complejidad, riqueza y poder nutritivo de la energía femenina...
Buscamos imágenes que afirmen que el amor que las mujeres recibimos de las mujeres, de la madre, hermana, hija, amante, amiga, es tan profundo y tan digno de confianza, necesario y sustentador como lo es el amor simbolizado por el padre, hermano, hijo o marido.
Eileen Caddy
"Nunca jamás cierres tu corazón y tu mente. Ni temas lo nuevo, lo extraño, lo no convencional. Mantente lista y preparada para la intuición, para la inspiración, pues a lo mejor te revela algo tan completamente nuevo para ti que quizá ni siquiera tenga forma o sustancia, y tal vez necesites revestirlo con palabras.
El orgullo intelectual puede ser un obstáculo en este camino espiritual y una auténtica piedra de tropiezo para la verdad. No es intelecto lo que necesitas; es inspiración e intuición.
El intelecto procede del exterior, mientras que la inspiración y la intuición proceden del interior y no pueden ser influidas por nada exterior.
El intelecto procede del exterior, mientras que la inspiración y la intuición proceden del interior y no pueden ser influidas por nada exterior.
Permite que tu aprendizaje proceda del interior; extráelo de todo lo que tienes en el interior.
Te asombrarás de todo lo que contienes.
Es ilimitado porque procede de Mí y YO SOY sin límites, y todo lo que es Mío es ilimitado y eterno.
Te asombrarás de todo lo que contienes.
Es ilimitado porque procede de Mí y YO SOY sin límites, y todo lo que es Mío es ilimitado y eterno.
lunedì 1 settembre 2014
La mujer esqueleto.- Clarissa P. Estés
Había hecho algo que su padre no aprobaba, aunque ya nadie recordaba lo que era. Pero su padre la había arrastrado al acantilado y la había arrojado al mar. Allí los peces se comieron su carne y le arrancaron los ojos. Mientras yacía bajo la superficie del mar, su esqueleto daba vueltas y más vueltas en medio de las corrientes.
Un día vino un pescador a pescar, bueno, en realidad, antes venían muchos pescadores a esta bahía. Pero aquel pescador se había alejado mucho del lugar donde vivía y no sabía que los pescadores de la zona procuraban no acercarse por allí, pues decían que en la cala había fantasmas.
El anzuelo delo pescador se hundió en el agua y quedó prendido nada menos que en los huesos de la caja torácica de la Mujer Esqueleto. El pescador pensó:" He pescado uno muy gordo"! Uno de los más gordos!. Ya estaba calculando mentalmente cuántas personas
podrían alimentarse con aquel pez tan grande, cuánto tiempo les duraría y cuánto tiempo él se podría ver libre de la ardua tarea de cazar. Mientras luchaba denodadamente con el enorme peso que colgaba del anzuelo, el mar se convirtió en una agitada espuma que hacía balancear y estremecer el kayak, pues la que se encontraba debajo estaba tratando de desengancharse. Pero, cuánto más se esforzaba, más se enredaba con el sedal. A pesar de su resistencia, fue inexorablemente arrastrada hacia arriba, remolcada por los huesos de sus propias costillas.
El cazador, que se había vuelto de espaldas para recoger la red, no vio como su calva cabeza surgía de entre las olas, no vio las minúsculas criaturas de coral brillando en las órbitas de su cráneo ni los crustáceos adheridos a sus viejos dientes de marfil. Cuando el pescador se volvió de nuevo con la red, todo el cuerpo de la mujer había aflorado a la superficie y estaba colgando del extremo del kayak, prendido por uno de sus largos dientes frontales.
"Ay!", gritó el hombre mientras el corazón le caía hasta las rodillas, sus ojos se hundían aterrorizados en la parte posterior de la cabeza y las orejas se le encendían de rojo. "Ay!", volvió a gritar, golpeándola con el remo para desengancharla de la proa y remando como un desesperado rumbo a la orilla. Como no se daba cuenta de que la mujer estaba enredada en el sedal, se pegó un susto tremendo al verla de nuevo, pues parecía que ésta se hubiera puesto de puntillas sobre el agua y lo estuviera persiguiendo. Por mucho que zigzaguerara con el kayak,ella no se apartaba de su espalda, su aliento se propagaba sobre la superficie del agua en nubes de vapor y sus brazos se agitaban como si quisieran agarrarlo y hundirlo en las profundidades.
"Aaaayyy!", gritó el hombre con voz quejumbrosa mientras se acercaba a la orilla. Saltó del kayak con la caña de pescar y echó a correr, pero el cadáver de la Mujer Esqueleto, tan blanco como el coral,lo siguió brincando a su espalda, todavía prendido en el sedal.El hombre corrió sobre las rocas y ella lo siguió. Corrió sobre la tundra helada y ella lo siguió. Corrió sobre la carne puesta a secar y la hizo pedazos con sus botas de piel de foca.
La mujer lo seguía por todas partes e incluso había agarrado un poco de pescado helado mientras él la arrastraba en pos de sí. Y ahora estaba empezando a comérselo, pues llevaba muchísimo tiempo sin llevarse nada a la boca. Al final, el hombre llegó a su casa de hielo, se introdujo en el túnel y avanzó a gatas hacia el interior. Sollozando y jadeando permaneció tendido en la oscuridad mientras el corazón le latía en el pecho como un gigantesco tambor. Por fin estaba a salvo, sí, a salvo gracias a los dioses, gracias al Cuervo, sí, y a la misericordiosa Sedna, estaba ... a salvo
... por fin.
Pero , cuando encendió su lámpara de aceite de ballena, la vio allí acurrucada en un rincón sobre el suelo de nieve de su casa, con un talón sobre el hombro, una rodilla en el interior de la caja torácica y un pie sobre el codo. Más tarde el hombre no pudo explicar lo que ocurrió, quizás la luz de la lámpara suavizó las facciones de la
mujer o, a lo mejor, fue porque él era un hombre solitario.El caso es que se sintió
invadido por una cierta compasión y lentamente alargó sus mugrientas manos y, hablando con dulzura como hubiera podido hablarle una madre a su hijo, empezó a desengancharla del sedal en el que estaba enredada.
"Bueno, bueno." Primero le desenredó los dedos de los pies y después los tobillos. Siguiò trabajando hasta bien entrada la noche hasta que, al final, cubriò a la Mujer Esqueleto con unas pieles para que entrara en calor y le colocó los huesos en orden tal como hubieran tenido que estar los de un ser humano.
Buscó su pedernal en el dobladillo de sus pantalones de cuero y utilizó unos cuantos cabellos suyos para encender un poco más de fuego. De vez en cuando la miraba mientras untaba con aceite la valiosa madera de su caña de pescar y enrollaba el sedal de tripa. Y ella, envuelta en las pieles, no se atrevía a decir ni una sola palabra, pues temía que aquel cazador la sacara de allí, la arrojara a las rocas de abajo y le rompiera todos los huesos en pedazos.
El hombre sintió que le entraba sueño, se deslizó bajo las pieles de dormir y enseguida empezó a soñar. A veces, cuando los seres humanos duermen, se les escapa una lágrima de los ojos. No sabemos qué clase de sueño lo provoca, pero sabemos que tiene que ser un sueño triste o nostálgico. Y eso fue lo que le ocurrió al hombre.
La Mujer Esqueleto vio el brillo de la lágrima bajo el resplandor del fuego y, de repente, le entró mucha sed. Se acercó a rastras al hombre dormido entre un crujir de huesos y acercó la boca a la lágrima. La solitaria lágrima fue como un río y ella bebió, bebió y bebió hasta que consiguió saciar su sed de muchos años.
Después, mientras permanecía tendida al lado del homnbre, introdujo la mano en el interior del hombre y le sacó el corazón, el que palpitaba tan fuerte como un tambor. Se incorporó y empezó a golpearlo por ambos lados: Pom, Pom,! ... Pom, Pom!
Mientras lo golpeaba, se puso a cantar "Carne, carne, carne! Carne, carne, carne!" Y, cuanto más cantaba, tanto más se le llenaba el cuerpo de carne. Pidió cantando que le saliera el cabello y unos buenos ojos y unas rollizas manos. Pidió cantando la hendidura de la entrepierna, y unos pechos lo bastante largos como para envolver y dar calor y todas las cosas que necesita una mujer.
Y, cuando terminó, pidió cantando que desapareciera la ropa del hombre dormido y se deslizó a su lado en la cama, piel contra piel. Devolvió el gran tambor, el corazón, a su cuerpo y así fue como ambos se despertaron, abrazados el uno al otro, enredados el uno en el otro después de pasar la noche juntos, pero ahora de otra manera, de una manera buena y perdurable.
Un día vino un pescador a pescar, bueno, en realidad, antes venían muchos pescadores a esta bahía. Pero aquel pescador se había alejado mucho del lugar donde vivía y no sabía que los pescadores de la zona procuraban no acercarse por allí, pues decían que en la cala había fantasmas.
El anzuelo delo pescador se hundió en el agua y quedó prendido nada menos que en los huesos de la caja torácica de la Mujer Esqueleto. El pescador pensó:" He pescado uno muy gordo"! Uno de los más gordos!. Ya estaba calculando mentalmente cuántas personas
podrían alimentarse con aquel pez tan grande, cuánto tiempo les duraría y cuánto tiempo él se podría ver libre de la ardua tarea de cazar. Mientras luchaba denodadamente con el enorme peso que colgaba del anzuelo, el mar se convirtió en una agitada espuma que hacía balancear y estremecer el kayak, pues la que se encontraba debajo estaba tratando de desengancharse. Pero, cuánto más se esforzaba, más se enredaba con el sedal. A pesar de su resistencia, fue inexorablemente arrastrada hacia arriba, remolcada por los huesos de sus propias costillas.
El cazador, que se había vuelto de espaldas para recoger la red, no vio como su calva cabeza surgía de entre las olas, no vio las minúsculas criaturas de coral brillando en las órbitas de su cráneo ni los crustáceos adheridos a sus viejos dientes de marfil. Cuando el pescador se volvió de nuevo con la red, todo el cuerpo de la mujer había aflorado a la superficie y estaba colgando del extremo del kayak, prendido por uno de sus largos dientes frontales.
"Ay!", gritó el hombre mientras el corazón le caía hasta las rodillas, sus ojos se hundían aterrorizados en la parte posterior de la cabeza y las orejas se le encendían de rojo. "Ay!", volvió a gritar, golpeándola con el remo para desengancharla de la proa y remando como un desesperado rumbo a la orilla. Como no se daba cuenta de que la mujer estaba enredada en el sedal, se pegó un susto tremendo al verla de nuevo, pues parecía que ésta se hubiera puesto de puntillas sobre el agua y lo estuviera persiguiendo. Por mucho que zigzaguerara con el kayak,ella no se apartaba de su espalda, su aliento se propagaba sobre la superficie del agua en nubes de vapor y sus brazos se agitaban como si quisieran agarrarlo y hundirlo en las profundidades.
"Aaaayyy!", gritó el hombre con voz quejumbrosa mientras se acercaba a la orilla. Saltó del kayak con la caña de pescar y echó a correr, pero el cadáver de la Mujer Esqueleto, tan blanco como el coral,lo siguió brincando a su espalda, todavía prendido en el sedal.El hombre corrió sobre las rocas y ella lo siguió. Corrió sobre la tundra helada y ella lo siguió. Corrió sobre la carne puesta a secar y la hizo pedazos con sus botas de piel de foca.
La mujer lo seguía por todas partes e incluso había agarrado un poco de pescado helado mientras él la arrastraba en pos de sí. Y ahora estaba empezando a comérselo, pues llevaba muchísimo tiempo sin llevarse nada a la boca. Al final, el hombre llegó a su casa de hielo, se introdujo en el túnel y avanzó a gatas hacia el interior. Sollozando y jadeando permaneció tendido en la oscuridad mientras el corazón le latía en el pecho como un gigantesco tambor. Por fin estaba a salvo, sí, a salvo gracias a los dioses, gracias al Cuervo, sí, y a la misericordiosa Sedna, estaba ... a salvo
... por fin.
Pero , cuando encendió su lámpara de aceite de ballena, la vio allí acurrucada en un rincón sobre el suelo de nieve de su casa, con un talón sobre el hombro, una rodilla en el interior de la caja torácica y un pie sobre el codo. Más tarde el hombre no pudo explicar lo que ocurrió, quizás la luz de la lámpara suavizó las facciones de la
mujer o, a lo mejor, fue porque él era un hombre solitario.El caso es que se sintió
invadido por una cierta compasión y lentamente alargó sus mugrientas manos y, hablando con dulzura como hubiera podido hablarle una madre a su hijo, empezó a desengancharla del sedal en el que estaba enredada.
"Bueno, bueno." Primero le desenredó los dedos de los pies y después los tobillos. Siguiò trabajando hasta bien entrada la noche hasta que, al final, cubriò a la Mujer Esqueleto con unas pieles para que entrara en calor y le colocó los huesos en orden tal como hubieran tenido que estar los de un ser humano.
Buscó su pedernal en el dobladillo de sus pantalones de cuero y utilizó unos cuantos cabellos suyos para encender un poco más de fuego. De vez en cuando la miraba mientras untaba con aceite la valiosa madera de su caña de pescar y enrollaba el sedal de tripa. Y ella, envuelta en las pieles, no se atrevía a decir ni una sola palabra, pues temía que aquel cazador la sacara de allí, la arrojara a las rocas de abajo y le rompiera todos los huesos en pedazos.
El hombre sintió que le entraba sueño, se deslizó bajo las pieles de dormir y enseguida empezó a soñar. A veces, cuando los seres humanos duermen, se les escapa una lágrima de los ojos. No sabemos qué clase de sueño lo provoca, pero sabemos que tiene que ser un sueño triste o nostálgico. Y eso fue lo que le ocurrió al hombre.
La Mujer Esqueleto vio el brillo de la lágrima bajo el resplandor del fuego y, de repente, le entró mucha sed. Se acercó a rastras al hombre dormido entre un crujir de huesos y acercó la boca a la lágrima. La solitaria lágrima fue como un río y ella bebió, bebió y bebió hasta que consiguió saciar su sed de muchos años.
Después, mientras permanecía tendida al lado del homnbre, introdujo la mano en el interior del hombre y le sacó el corazón, el que palpitaba tan fuerte como un tambor. Se incorporó y empezó a golpearlo por ambos lados: Pom, Pom,! ... Pom, Pom!
Mientras lo golpeaba, se puso a cantar "Carne, carne, carne! Carne, carne, carne!" Y, cuanto más cantaba, tanto más se le llenaba el cuerpo de carne. Pidió cantando que le saliera el cabello y unos buenos ojos y unas rollizas manos. Pidió cantando la hendidura de la entrepierna, y unos pechos lo bastante largos como para envolver y dar calor y todas las cosas que necesita una mujer.
Y, cuando terminó, pidió cantando que desapareciera la ropa del hombre dormido y se deslizó a su lado en la cama, piel contra piel. Devolvió el gran tambor, el corazón, a su cuerpo y así fue como ambos se despertaron, abrazados el uno al otro, enredados el uno en el otro después de pasar la noche juntos, pero ahora de otra manera, de una manera buena y perdurable.
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