Me comprometo a Ser Mujer

Mujeres: La “diosa” que sostiene el principio femenino que habitamos nos recuerda a cada instante reconocernos en el espejo de la luna, sus ciclos vitales, que gobierna las mareas de nuestro cuerpo y de nuestra psiquis.

Este flujo constante es el modo de peregrinaje que asume el femenino encarnado.

Aceptar en un cálido abrazo nuestra naturaleza lunar es un acto de conciencia y es, sin lugar a dudas, muestra brújula y protección durante el camino.

Cuando no acompañamos este movimiento permanente y nos detenemos en una resistencia temerosa restringiendo el fluir natural de la energía de nuestro ser, necesariamente tenemos que usar combustible para contrarrestar esta corriente de vida.

La desvitalisación, el agobio, la opacidad, el resecamiento de las ilusiones, la desesperanza, la tristeza... son los intrusos que invaden y socavan nuestra psiquis salvaje creadora y vivificante.

Honrando la energía femenina

martedì 29 settembre 2015


“Una mujer que toma conciencia de su ciclo y las energías inherentes a ella,
 también aprende a percibir un nivel de vida que va más allá de lo visible; 
mantiene un vinculo intuitivo con las energías de la vida, el nacimiento y la muerte,
 y siente la divinidad dentro de la tierra y de sí misma. 

A partir de este reconocimiento la mujer se relaciona no sólo con lo visible y terrenal sino con los aspectos invisibles y espirituales de su existencia. 
Fue a través de este estado alterado de conciencia que tenía lugar todos los meses
 que las chamanas/curanderas y más adelante las sacerdotisas, 
aportaron al mundo y a su propia comunidad su energía, claridad y conexión con lo divino. “

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